“Un niño que logra nadar… logra caminar”


La natación, le ha ofrecido a Arantza la posibilidad de movimiento que no puede desarrollar fuera del agua.
Nos ha permitido desarrollar un vínculo de amor y confianza, además de mantener controlado su peso.
Los beneficios a nivel orgánico, intelectual, afectivo y social, son notables en ella.

La natación es una parte de gran importancia en el método OXIGENEREM, porque mejora la capacidad de respiración, favorece la circulación sanguínea, desarrolla una musculatura proporcionada que le permite alcanzar mayor equilibrio, estimula el sistema inmunológico.

La natación para niños con discapacidad, no tiene mucho que ver con la natación como la conocemos.
Se plantea que el niño se maneje cómodamente dentro del medio acuoso y desarrolle al máximo sus capacidades motoras, ejercitando suavemente sus músculos y extremidades, proporcionado a su organismo un crecimiento más saludable; se vuelve más fuerte y atlético.

Con esta actividad los niños se relajan y están más tranquilos durante el resto del día, comen y duermen mejor.

Antes de los 5 años, un niño es demasiado pequeño para desarrollar una propia autonomía dentro del agua y adquirir todos los movimientos propios de la natación, que le permitan valerse por sí mismo, por lo que siempre se requiere la presencia cercana de un adulto y su respaldo.

Para disfrutar de esta actividad, es recomendable no superar los 20 minutos de duración y la temperatura del agua de la piscina, deberá situarse en torno a los 34º C. Los objetivos no deben ser utópicos, quizás sólo se trabaje la elasticidad, el que se mueva, la supervivencia o el aspecto lúdico porque no podemos conseguir “enseñar a nadar”.

Para poder establecer los fundamentos básicos de esta actividad acuática, que beneficia a niños con parálisis cerebral, es necesario mencionar las características de esta afectación.
La PARÁLISIS CEREBRAL se trata de una alteración de base neurológica con carácter permanente, pero no progresivo, de carácter prenatal, perinatal o postnatal y que lleva a un trastorno motor complejo que puede incluir:

- Aumento o disminución del tono en determinados grupos musculares.
- Alteraciones de la postura y/o equilibrio
- Trastornos de la coordinación y precisión de los movimientos.

Existen además otra serie de disfunciones asociadas:
- Sensoriales: visión, oído, táctiles, kinestésicas.
- Perceptivas: visuales, auditivas, espaciales.
- Convulsiones epilépticas.
- Aprendizaje.
- Afectación cognitiva.

El desarrollo motor es el área más afectada...

- Presentan dificultades para desarrollar habilidades manipulativas.
- Un alto porcentaje utiliza ayuda técnica para deambular: desde andadores a sillas de ruedas.
- Aumento de movimientos involuntarios que aumentan cuando quieren hacer movimientos voluntarios.

Los fundamentos básicos sobre los que se han de basar las intervenciones acuáticas para niños con parálisis cerebral serán:

- Modular (aumentar o disminuir, según los casos) el tono muscular a través de la actividad.
- Regular patrones reflejos y movimientos involuntarios o parásitos.
- Buscar la provocación de sinergias musculares que provoquen la movilización de grupos musculares no        
   ejercitado para solucionar problemas motrices (facilitación neuromuscular propioceptiva).
- Mejorar la coordinación intermuscular mediante el uso de retro alimentación vestibular, propioceptiva y 
   visual (que el niño vea y sienta su cuerpo para controlarlo).
- Optimizar el control de la precisión espacio-temporal de los movimientos (habilidades y destrezas de
   complejidad progresiva).
- Mejorar las conductas de integración y relación social alteradas por problemas afectivos (dificultades para
   establecer relaciones humanas y para someterse a una disciplina). 

Objetivos específicos que se pretende serán:

Físicos

• Estimulación sensorial-perceptiva (vista, oído, tacto, propiocepción)
• Relajación muscular y control postural (cabeza, tronco, bipedestación)
• Elasticidad y flexibilidad en grupos musculares acortados y articulaciones.
• Disociación entre cintura escapular y pélvica.
• Lateralidad y esquema corporal.
• Disociación entre extremidades (mirada-manos- pies)
• Aumento de tono muscular.
• Coordinación global y segmentaria (óculo manual y óculo-pédica). Eliminar la torpeza.
• Prevención de deformidades esqueléticas y articulares.

Psíquicos

• Mejora de autoestima, autoconfianza, autonomía e independencia, autocontrol, concentración y memoria, motivación y evitar miedos.

Como podrás ver, la "natación" como actividad o terapia alterna, ofrece la posibilidad de lograr una mejoría palpable en la condición de niños con discapacidad en general, o específicamente en niños con parálisis cerebral, más afectados en la motricidad.

Bibliografía:
 Natación y discapacitados. Intervención en el medio acuático. Juan Vázquez. ED.



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